Jueves, 29 de junio de 2006
Acabo de venir del médico. Porque haciendo caso a mi personilla, el tomar dormidina, las nauseas, los agobios, los nervios, las pesadillas.... son normales en mi estado pero no es lo adecuado.
Aunque la verdad he ido porque el dolor de estómago que tengo desde ayer era demasiado.
Al final, tampoco le he contado todo a la médico, porque tampoco es plan, pero me ha preguntado y sí le he dicho que no duermo bien, que tengo mucho trabajo, etc.
Me ha dicho: ¿sientes que no alcanzas, que te supera? Pues sí, estoy no superado, estoy rebosado.
El tratamiento: Almax para el estómago, Diazepan para que me tranquilice y un consejo: cógete las vacaciones, acaba el contrato, cobra el paro y empieza de nuevo.
Pues gracias, seguiré el tratamiento. Aunque esto va de mal en peor y siento que me hundo.

Y es que, de 10 a 10:30, mientras espero junto a la bola del mundo, esperando a mi personilla acabe el curso (que hoy acaba por fin), es cuando mejor pienso, cuando más claro lo veo todo.
Los dos juntos en otra ciudad, un mundo nuevo, nuevas oportunidades...
Sin lugar a dudas, he aprendido mucho esta primera experiencia profesional. Sobre todo a establecer un criterio, un rango que no pienso volver a saltarme.
Primero estoy yo, el trabajo es un medio y no un fin. La carrera la estudiaste porque te gusta, pero igual que te gusta internet y no por ello eres informático, o te gusta imaginar historias y no por ello eres un escritor o guionista.
Lo primero es ser feliz, sentirse a gusto. Saber lo que se quiere y establecer los límites. Nunca dejar pasar los días pues la vida sólo es una y sólo se nos concede una vez.
Por eso, cógete a ti mismo, mírate ante el espejo y vive tal y como eres, sin máscaras sin tapujos, sin retos, sin fines, sin intereses... vive para sentir y vive sintiendo.
No vuelvas a ser gilipollas, aguanta estos putos días, aguanta los chaparrones y después... que les den por culo a todos.
Por: Al atardecer | Miscelania | Comentarios (1) | Referencias (0)
El tiempo pasa como un río que nunca deja de fluir de camino al mar. Puedes quedarte en la orilla y observarlo o puedes conseguirte un bote y dejar que te lleve. Sin embargo no puedes hacer que vuelva sobre sus pasos.
ideas | 29-06-2006 14:30:23
el caballero errante desapareció bajo el arcoiris, para vivir bajo el manto del atardecer
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